domingo, 18 de marzo de 2012

EL CORTIJO DEL FRAILE Y EL CRIMEN DE NIJAR.

Mucho se ha escrito de “Bodas de sangre”, obra de Federico García Lorca, escrita en 1932 y estrenada en Madrid en marzo de 1933. La inspiración le vino de una noticia aparecida en ABC del 25 de julio de 1928, que titulada “Crimen desarrollado en circunstancias misteriosas”
 La noticia llegaba un par de días después a los periódicos de la provincia. Tardaría aún una jornada más en llegar a los de Madrid. Un crimen, una reseña en un diario y un dramaturgo estaban a punto de dar fama mundial a un apartado cortijo al que, aún hoy, se llega por caminos de tierra y esta noticia decia:
Almería, 24, 1 tarde. En las inmediaciones de un cortijo de Níjar se ha perpetrado un crimen en circunstancias misteriosas. Para la mañana de ayer se había concertado la boda de una hija del cortijero, joven de veinte años.
En la casa de hallaban esperando la hora de ceremonia el novio y numerosos invitados. Como la hora se acercaba y la novia no llegaba ni aparecía por la casa, los invitados se retiraron contrariados. Uno de éstos encontró a una distancia de ocho kilómetros del cortijo el cadáver ensangrentado de un primo de la novia que iba a casarse, apellidado Montes Cañadas, de treinta y cuatro años. A las voces de auxilio del que hizo el hallazgo acudieron numerosas personas que regresaban de la cortijada y la Guardia Civil, que logró dar con la novia, que se hallaba en un lugar próximo al que estaba el cadáver y con las ropas desgarradas.
Detenida la novia, manifestó que había huido en unión de su primo para burlar al novio. La fuga la emprendieron en una caballería, y al llegar al lugar del crimen les salió al encuentro un enmascarado, que hizo cuatro disparos, produciendo la muerte de Montes Cañadas.
También fue detenido el novio, quien niega toda participación en el crimen, que hasta ahora parece envuelto en el mayor misterio.”
El Cortijo del Fraile es una pura ruina. Salvo una placa en su entrada, nada haría pensar que este olvidado lugar fue el escenario de una tragedia que se ha paseado por teatros de medio mundo.
Salida 481 de la autovía entre Murcia y Almería. Desde la carretera que une Fernán Pérez con Los Albaricoques un par de caminos de tierra y grava se internan en un paisaje tan bello como agreste. Estamos en pleno Parque Natural del Cabo de Gata , muy cerca de algunas de las mejores playas de la costa española.
Pero aquí la tierra es dura y yerma. El regadío tiñe de verde algunas parcelas junto al camino que nos lleva hasta una construcción reconocible por la capilla y su campanario. No estamos en una hacienda cualquiera, estamos en el Cortijo del Fraile, el escenario de un crimen, el de la lorquiana "Bodas de sangre"
 El nombre al cortijo le viene de sus constructores originales: los frailes dominicos lo levantaron en el siglo XVIII. La desamortización de 1836 dejó la finca en manos privadas. Dedicado desde entonces a las labores del campo, el cortijo disponía de varias edificaciones donde vivían los propietarios y algunos de los empleados. Los primeros se marcharon a mejores pagos y dejaron la finca a cargo de un aparcero. Corría el año 1928 cuando éste se decidió a casar a una de sus hijas, Francisca Cañada, "Paca la Coja" para los conocidos.
Lo que vino después es más o menos sabido. El 22 de julio de aquel año, la noche antes de una boda convenida por la familia, Paca huye con el hombre del que estaba enamorada, Francisco Montes, primo de ella para más señas. A ocho kilómetros del cortijo, en la zona de La Serrata, tres disparos acaban con la vida de Francisco y unas manos de mujer intentan estrangular a la novia fugada. La dan por muerta, pero sobrevive. Nunca denunció a los homicidas, pero días después se entregan su propia hermana y el marido de ésta, hermano a su vez del novio despechado. ¿ Crimen por honor? Quizá más bien por dinero: Paca era la heredera del cortijo de su padre y si se casaba con quien le habían designado todo quedaba en familia: dos hermanas para dos hermanos.
Este hecho también inspiró a Carmen de Burgos “Colombine” que en 1931 escribió “Puñal de claveles”. Otro estilo, distinto final, pero basada en los mismos hechos.
Lorca lo contó a su manera, no del todo fiel a la realidad, en su "Bodas de sangre". Antes de él, la almeriense Carmen de Burgos lo recogió en 1931 en "Puñal de claveles", aunque su romántico relato terminaba con la fuga de una mujer que elige su destino en contra de las normas sociales. Ni rastro del final dramático de la historia real,pero fueron diferentes formas de contar lo allì acaecido.
De vuelta al cortijo, 83 años después del crimen lo que mejor ha aguantado el paso del tiempo ha sido su capilla. Desprovista, por supuesto, de toda ornamentación, sí conserva el altar, las hornacinas de las figuras y el sitial del coro.
Pese al abandono, aún quedan algunas estanterías rinconeras, la chimenea de la cocina, muebles rotos, el enrejado de las ventanas... Y el enorme patio en torno al que estaban dispuestas las edificaciones, algunas de ellas ahora ya sólo puertas en el vacío y montones de piedras de sus muros caídos. Otras se conservan en pie, pero la prudencia aconseja no tentar demasiado a la suerte.
"Eran tristes los alrededores...; cortijo de secano en medio del despoblado entre los cerros chatos y pelados, sin más flora que la leña, la palma y las atochas". Así describía la finca Carmen de Burgos en su obra. Una palmera junto a la capilla y algún otro árbol ofrecen las únicas sombras de un paisaje que cautivó a un Sergio Leone que rodó aquí escenas de "El bueno, el feo y el malo". El cercano pueblo de Los Albaricoques recuerda los años dorados del "spaguetti western" almeriense. Mucho más recientemente, el final de la cuarta temporada de la serie "Los hombres de Paco" también se localizó en estos parajes. El cortijo está ahora ahí, esperando al viajero curioso: una escapada imprescindible unos kilómetros tierra adentro si alguien pasa unos días en el inigualable Cabo de Gata.
 Hoy los protagonistas de aquel crimen que comenzó en el Cortijo del Fraile ya han fallecido. Quedan sus descendientes, pero no gustan de hablar de aquellos hechos. El silencio ha imperado desde entonces, tanto en las personas como en los lugares. El Cortijo se cae a pedazos. Sólo la obra de Lorca y las hemerotecas guardan , a su manera, la memoria de lo ocurrido. "Las veleidades de una mujer provocan el desarrollo de una sangrienta tragedia que cuesta la vida a un hombre", titulaba dos días después el "Diario" de Almería. Un titular que, 83 años después, sería inconcebible.
 
EL ROMANCE
 
Sagrada Virgen del Mar,
madre de los afligidos,
dame tu divina gracia
de corazón te lo pido,
para poder relatar
el crimen más vengativo (bis)
que ha visto la Humanidad.
En la provincia de Almería
Por toda España es nombrado,
hay un pueblo de importancia
En el cortijo del Fraile
Vive Francisco Cañadas,
querido de todo el campo
por ser su familia honrada.
El hombre sigue su labor
en ese cortijo hermoso;
por no tener más que hijas
siempre tiene muchos mozos.
 
La hija mayor que tenía
y era una bella mujer,
con un mozo se casó
que se llamaba José.
Ya que a su hija casó
con hombre honrado y bueno,
en un cortijo los pone
llamado el Jabonero.
José siembra su cortijo:
se hizo fuerte labrador,
por ser sus hijos pequeños
a su hermano recogió.
Casimiro, así se llama
el hermano de José;
lo han criado como a un hijo
lo mismo él que su mujer.
Casimiro ya creció
Y un día empezaron a hablar:
Te has de poner en estado
con Francisca mi cuñá.
Mi cuñá es coja y fea,
Su padre la tié dotada;
tú te has de casar con ella,
que el dinero no se vaya.
Su hermano toma consejo
y al Fraile se encaminó:
y siendo todos conformes
la boda se preparó.
Estando todo completo,
dos corderos se mataron
para dar buena comida
a todos los invitados.
A las once de la noche
dice Francisco Cañadas:
Se acuesten todos un rato
pa salir de madrugada.
Ya que todos se acostaron
y todos dormían bien,
a las dos de la mañana
llegó José y su mujer.
Padre, abra usted la puerta.
Y el padre se levantó,
y ha conocido en su yerno
que algo malo le pasó.
Se levanta el personal
Preguntando qué ha pasado
y al novio van a contarle
que la novia se ha escapado.
Al ver un drama tan feo,
cada cual se preparó,
cada uno con su mulo
toos en busca del ladrón.
Todos comentando el hecho,
Manuel Montes se marchó
y a una legua del cortijo
con un hombre se encontró.
Se paró a reconocerlo;
Con su hermano se encontró
y oye una voz de mujer
que estas palabras le habló
Primo, dame cuatro tiros;
por mí a tu hermano han matado.
Anda y que te mate Dios,
dime quién lo ha fusilado.
La novia le contestó:
Ha sido un enmascarado.
Se marchó para el cortijo
a contar lo que ha pasado.
El mismo hermano del muerto
A Níjar se encaminó,
A dar cuenta a la Justicia
de todo lo que pasó.
En el sitio del suceso
al llegar la autoridad
ven a Paco Montes muerto
y a Francisca medio ahogá.
Cogen a Francisca presa
a su hermana y su cuñao,
a su novio Casimiro
y al padre que la ha engendrao.
En esta segunda parte,
daremos cuenta y razón:
la declaración del novio
y lo que la novia habló.
A Casimiro Pérez, el novio,
Le toman declaración:
No se nada, señor Juez,
ni fui yo quien lo mató.
Yo le juro, señor Juez,
si lo hubiera visto yo
a él le hubiera dado un tiro
y a ella le hubiera dao dos.
Manda el Juez que entre la novia
y ésta se presentó,
dando varias cojetadas
a prestar declaración.
Le pregunta el señor Juez:
Por ti han matado a tu primo.
¿Cómo te fuiste con él
siendo novio Casimiro?
A mi primo Paco Montes,
señor Juez, siempre he querido,
de él estaba enamorada
y no quería a Casimiro.
Si di palabra a mi padre
de unirme con este hombre,
es que Paco no quería
no sólo a mí, ni a mi nombre.
Lo invitamos a la boda
y hablé un poco con mi primo;
le dije: Hazme feliz,
me dijo: Vente conmigo.
Le dije llena de gozo:
En la calle espérame.
Salí, me monté en su mulo
y apretamos a correr.
Media hora de camino,
el mulo a todo correr,
divisamos unos bultos
y era mi cuñao José.
¡Paco, mi cuñao y mi hermana,
defiéndete, por favor!
Echó mano a su revólver
y José se lo quitó.
José le pegó tres tiros;
Mi hermana a mí me cogió.
Cuando me dejó por muerta
se retiraron los dos.
Y es cuanto puedo decirle,
ésta es la pura verdad.
Y entonces el Juez ordena
que le den la libertad.
Manda el Juez que entre José
y José se presentó.
De lo que le preguntaron
al principio se negó.
Ya no tuvo más remedio
que decir: Yo lo maté
después de una gran lucha
que tuve que hacer con él.
Yo no llevaba herramienta,
su revólver le quité;
como la vida es amable,
tres tiros le disparé.
Mi mujer cogió a su hermana,
porque era su deber;
la cogió por la garganta
porque era de temer.
Al otro día de mañana
los sacan en conducción.
Y la mujer de José
en la iglesia se metió.
Se hinca Carmen de rodillas
al pie del altar mayor,
y a la Virgen del Carmelo
grande súplica le echó:
Sagrada Virgen del Carmen,
a tus plantas yo me humillo.
Dame valor, madre mía.
¿Qué hago yo con mi chiquillo?
Mi niño de quince meses
sin tener calor de nadie.
A Sorbas nos llevan presos
lo mismo a mí que a su padre.
¡Jesús redentor del mundo,
yo me quisiera morir!
¡Por Dios, quítame la vida
que más no puedo sufrir!
¡Jesús redentor del mundo,
dime lo que pasará!
Estando yo en Sorbas presa,
¿Quién le dará de mamar?
La sacaron de la iglesia;
la llevaron en conducción,
y en la cárcel de Sorbas
con su marido ingresó.

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