domingo, 5 de diciembre de 2010

ALCAZABA III: EL SEGUNDO RECINTO. UN YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO

SEGUIMOS RECORRIENDO LA ALCAZABA: EL SEGUNDO RECINTO


Al traspasar el muro de la torre de la Vela a través de una torre en recodo totalmente reconstruida, entramos al segundo recinto. Nada más entrar al segundo recinto lo primero que nos encontramos es con un arco tardogótico que siempre se ha constatado en los textos que podría haber pertenececido a la Residencia del primer Alcaide Mayor de la fortaleza don Gutierre de Cárdenas, y del que tras los terremotos y principalmente el del año 1522 solo quedaron piezas sueltas, que fueron rescatadas en las restauraciones de los años 50 del siglo XX. Tras su descubrimiento las piezas se fueron recoponiendo hasta formar el arco que hoy podemos observar y que fue situado nada más entrar al segundo recinto, al parecer en los alrededores del baluarte de San Matías y de la Casa del Alcaide. Su situación, no cabe la menor duda que le dá una entrada más monumental al recinto palaciego. En este segundo recinto, se encuentra el baluarte de San Matias, en las últimas investigaciones se recoge que el referido arco podía haber servido como portico de ese baluarte de San Matias, situado al parecer junto a la Casa del Alcaide, que tiene una estructura más palaciega que una bateria artillera, por eso también se denominó "Cuarto del Alcaide".

El segundo recinto forma parte de una pequeña ciudad palaciega, con todas sus dependencias, aunque en gran parte derruido hay que poner de manifiesto que es recinto con un importante interés arqueológico que se está investigando continuamente y poniendo en valor y a la luz lo que encierra en el subsuelo.

En este recinto tenemos que destacar la Residencia Palaciega del Rey Almutasim (Almería 1037-1091), durante su reinado que duró más de 40 años, Almería se convirtió en una de las ciudades más esplendorosas de Al-Ándalus. Dicho Rey distribuyó su Residencia en tres partes perfectamente diferenciadas:

El Área urbana y pública para la servidumbre del palacio y la guarnición, dotadas de todos sus servicios de una pequeña ciudad distribuida en calles. De esta zona hay que destacar, que nada más traspasar el arco nos encontramos, los aljibes califales, divididos en cinco naves y la construcción más antigua, probablemente de mediados del siglo X que recogia el agua de lluvia que quedaba acumulada en el techo y de ahí a un pequeño embalse que la dirigía a un pozo que servía para la extracción. A continuación, nos encontramos la ermita de San Juan, lugar donde se encontraba una Mezquita que cuando llegan los Reyes Católicos en 1489 la dedican al culto cristiano pero el terremoto de 1522 la destruye en su totalidad y levantarán la ermita, que conserva su estructura mudéjar en su portada con un arco de herradura, el interior tenía también una armadura mudéjar que fué expoliada en el siglo XVIII, dado que la Alcazaba, además del paso del tiempo y de los terremotos ha sido dañada por la mano del hombre y ha sufrido varios expolios. En la ermita que posee sus paredes restauradas de la época de construcción, está destinada como sala de conferencia y para que los visitantes de la Alcazaba puedan observar como era la Alcazaba en su época de esplendor en el siglo XI con el Palacio de Almutasim, mediante un magnífico video que se puede contemplar muy ilustrativo y didáctico.


Junto a la ermita de San Juan, hay una zona totalmente reconstruida entre los años 50 y 60 del siglo XX, simulando algunas estancias de la Alhambra de Granada. Fueron diseñadas por el conservador del monumento granadino, Francisco Prieto Moreno, a los que se debió también el diseño en los años 50 de los jardines del primer recinto de la Alcazaba, hoy ya rehabilitados por el arquitecto Ramón de Torres. Junto a la ermita hay fuente, una alberca ajardinada y un portico que da acceso a una sala con columnas de mármol con un mirador y una pila en el pavimento. Esta zona es conocida cono La Casa del Alcaide pero no tiene sentido porque la Casa del Alcaide estaba en el otro extremo junto al arco tardogótico.

Frente a la ermita de San Juan nos encontramos, dos casas reconstruidas de la época con la planta original pero el alzado totalmente reconstruido. Esta zona estaba distribuida en barrios con viviendas para la servidumbre y casas cuartel. En las últimas excavaciones realizadas se han podido sacar a la luz varias de los cimientos de otras viviendas, perfectamente distribuidas. Con respecto a las dos viviendas reconstruidas en los años 70, nos podemos hacer una idea de como era una modesta vivienda musulmana, además están muy bien musealizadas. La vivienda era generalmente de una sola planta, las que tenían dos el segundo piso era el destinado a las mujeres. En la fachada no había ventanas porque para ellos era sagrado la privacidad de la casa, y si tenían alguna estaba protegida por una celosia de madera para poder ver ellos desde el interior y no ser vistos. Este sentido de privacidad se ha respetado en la reconstrucción y no tiene ventanas, además la casa tenía una entrada en recodo por si alguién se asomaba a las dependencias privadas no pudiesen ser vistas. Por ello a la casa se accedia tras una entrada en recodo y se llegaba a un patio al descubierto que es el que le daba luz a las dependencias de la casa que giraban a su alrededor . Normalmente en el centro del patio había una pila con agua y las dependencias que tenian eran: la cocina, la habitación que podía ser multiusos con sus tarimas para poner colchones y también incluso cojines y tomar el té, un pequeño salón-estar también multiusos y la letrina (el aseo), un agujero, simple y llanamente.

De las dos casas reconstruidas una es más pequeña que la otra, y a una de ellas se le da más importancia al patio con una galería porticada y la distribución es distinta.

Junto a las excavaciones de las casas que se han encontrado nuevas, están los baños de la tropa, baños que siguen la estructura de las termas romanas, un vestibulo de entrada, la sala fria (el frigidarium), la sala templada (el tepidarium) y la sala caliente (el caldarium) donde estaba la caldera. Esta zona todavía no se puede visitar. Alrededor de la zona también hay zonas sin excavar todavía, donde pueden encontrarse hornos para cocer el pan y cuadras para los caballos.

El Área de Casa de Gobierno, se encuentra antes de entrar a la zona palaciega y privada del Rey Almutasim, está zona todavía se encuentra sin excavar y se vé conforme se sube a la mansión real. Se trataría de un Área con varias dependencias, alrededor de un gran patio y era la zona donde el Rey recibía las audiencias. El Rey Almutasim no era guerrillero, y sobre todo era un rey muy culto rodeado de filósofos, literatos, matemáticos o poetas.

El Área Privada o Mansión Real, a la que ahora se accede mediante unos escalones reconstruidos también tenía una entrada en recodo. La residencia palaciega privada del Rey Almutasim, estaba situada en la zona más interna del conjunto y estaba separada del resto de la Residencia pública mediante un muro de separación. El palacio primitivo de Almutasim constaba de dos partes o pabellones unificados en un gran patio-jardín con un andén perimetral y alberca en el norte y andenes laterales en todo el conjunto, siendo éstos más altos que el propio jardín, pero dispuestos para poder bajar y poder tomar alguna fruta de los árboles frutales allí plantados. En una esquina del conjunto en el sudeste, están los baños privados. La zona del palacio primitivo de Almutasim con la alberca ha sido excavada en las últimas investigaciones. En los siglos XII y XIII el patio-jardín que diseñó Almutasim quedó convertido en un patio crucero (similar al Patio de los Leones de la Alhambra) con dos albercas pequeñas adosadas a cada pabellón: uno al norte y otro al sur donde se encontraban los baños. Estos baños privados también han experimentado una consolidación y restauración. Los baños estaban dotados de mejores materiales, el suelo era de mármol tenía la misma estructura que los baños de la tropa: vestíbulo, zona de agua fría, agua templada y agua caliente, cuya calefacción estaría situado en un patio contiguo donde estaba la caldera. Los pilares estaban construidos en ladrillo.

En este sentido subrayar que del Palacio del Rey Almutasim, queda un lienzo correspondiente al pabellón norte, denominado Mirador o Ventana de la Odalisca. Ya sabemos que en todos los palacios existen leyendas, este de Almutasim no podía ser menos y pasamos a relatarla:

En tiempos del Rey Almutasim, había una esclava preferida del Rey, llamada Galiana, Galiana se pasaba todo el tiempo observando el paisaje en el alféizar de la ventana, en la ventana que existe en la parte superior del muro. Al parecer allí permanecía muchos días y noches encerrada. Esta odalisca, en uno de esos días escuchó como un cautivo cristiano le dedicaba bellas poesías y cánticos de amor. Ella día tras día se enamoró del cristiano y se las ingenió para prepararle una escapada. Cuando el cristiano se estaba deslizando por los muros de la Alcazaba, es sorprendido por la guardia mora y éste como sabía que iba a ser castigado cruelmente se lanzó al vacio y murió. A Galiana le llegaron noticias que un esclavo cristiano se estaba escapando y fue sorprendido y se lanzó al vacio y murió, Galiana supo que era su amada cristiano, y tras estar una semana sin dormir, comer ni beber nada y llorando todo el día, murió de tristeza.

Se cuenta que los gémidos de Galiana se escuchan algunas noches en la Alcazaba , al igual que los pasos del Rey Almutasim atormentado por ver que su amada Galiana llora por otro hombre. Y las leyendas, leyendas son.

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